EL SER HUMANO, UN VÍNCULO POTENCIAL DE ENERGÍA
Proponerse en la búsqueda de encontrar el origen de la energía es similar al deseo por hallar la explicación verosímil del comienzo del universo partiendo desde la proposición “la energía no se crea”, pues la creación es fundamentada en “producir de la nada” o “realizar algo desde las propias capacidades”, pero ¿de dónde provienen las capacidades? Entonces, sería posible afirmar que no se conoce el origen primario de todos los componentes del universo y si no se encuentra el origen tampoco se encontrará el fin porque está en un constante proceso de transformación; o tal vez la energía es el principio y el fin, es decir ¿Dios?
Ahora la pregunta es, ¿La energía está implícita en el tiempo o el tiempo en la energía?
Para comprender un poco, es viable plantear la siguiente analogía, hasta el momento ninguna persona ha estado consciente de su propio nacimiento, ni de su primer proceso de crecimiento, la memoria con el paso de los años le permite recordar una serie de sucesos que lo afectaron y en muchas ocasiones no elige qué quiere recordar, pero cuando lo desea necesita de un proceso y constancia en el método para no olvidar. Asimismo, ocurre con encontrar la explicación del origen de algo, es contingente, y la memoria puede asumirse como algunas teorías, unas con el objetivo de buscarlas y otras surgen por la interacción con el ambiente.
Hasta el momento no es aceptable el conocimiento del origen de la energía, sin embargo “la energía se transforma” y es lo fundamental, permite la gran cantidad de procesos de producción y generación de cambios en las adaptaciones de la naturaleza realizadas por el hombre para la supervivencia y para suplir sus necesidades. No obstante, es el hombre quien produce estas ideas a través del sistema dominante y más complejo del cuerpo humano, el nervioso central formado por el encéfalo, la médula espinal y los nervios. Por ser un sistema coordinador y el más amplio de acuerdo a sus funciones sería interesante analizar la relación entre el proceso de sinapsis cerebral, del ser vivo capaz de razonar, y la energía.  
El funcionamiento del cuerpo humano necesita de la transmisión de información, proceso realizado por impulsos nerviosos mediante células neuronales y significa una acción impelente para la producción de mensajes electroquímicos, generando un POTENCIAL y una FRECUENCIA.
La energía eléctrica produce movimiento en la carga de los átomos, creando una nube de electrones para su propia liberación y así permitir la propagación a través de las corrientes mediante conductores metálicos como es el cobre (Cu); además, tiene la capacidad de transformarse en energía térmica, mecánica, entre otras. Por otra parte, la sinapsis eléctrica es inespecífica en la transmisión de iones, partiendo de la neurona pre sináptica, luego por conexones (anillos anclados a las membranas celulares, formados en la hendidura para la transmisión, pues no todas las neuronas están entrelazadas) y por último a la neurona post sináptica.  La relación elemental entre las anteriores, es la propagación de átomos como frecuencias eléctricas de acuerdo a los cambios estructurales internos, generando una transmisión rápida y directa.
La energía química introduce reacciones en su proceso, siendo notorias solo cuando se ocasiona una gran alteración en el calor o el movimiento, generalmente, uno de los cambios drásticos se puede conocer al realizar la combustión de elementos fósiles para la movilización de vehículos. Sin embargo, la energía química  es un poco oculta y también está presente en el cuerpo humano como fuente principal para emplear sus actividades, obtenidas de alimentos (heterotrófica)  que producen calorías, es decir, calor para disponer los nutrientes al funcionamiento de neurotransmisores (unión de iones de calcio y las vesículas) para la transfusión de energía, en la hendidura no se crean canales de conexión sino que se fusionan para romper la membrana celular y así permitir el paso de la señal química. El vínculo primordial entre las dos, es la necesidad de una reacción química para su articulación y la fusión ejercida por la temperatura.
Aunque la sinapsis sea el mecanismo de mayor control en el cerebro y dentro de él ocurren frecuencias energéticas, no es autosuficiente, contrario a la energía, siempre necesita de una fuente externa para su funcionamiento, es decir, es un proceso de transformación de la misma, pues requiere de nutrientes que aportan el potencial para poder al menos realizar sus actividades básicas y así proporcionarse como un conector para la transmisión de energía.
Es lo esencial, ser un vínculo de transmisión. Hasta el momento las fuentes de energía para la supervivencia del hombre aún están, conceden el beneficio corporal provocando la capacidad de generar movimiento y calor, como lo pueden realizar los animales, y así continuar con la transmisión habitual de energía. La diferencia radica en la capacidad de razonar, pues existe una respuesta biológica positiva frente al “origen” de los pensamientos, la sinapsis. De allí todos planteamientos para vivir en sociedad, el conocimiento de la naturaleza y una interacción distinta con el ambiente, además existe la creatividad y propuestas de técnicas para el avance de la humanidad que han perdurado en la historia y han sido múltiples. Sin embargo, es cuestionable por qué no existe un interés por aportar en la mayoría de nosotros, los jóvenes, será que está fallando el proceso o es el mismo quien no permite realizarlo.
De todas formas aún hay alimento, en el interior del cuerpo se produce energía y somos seres vivos capaces de pensar y cuestionar ¿Cuál será mi vínculo potencial de energía con la humanidad y el ambiente?







JULIANA ANDREA SALAZAR GIRALDO




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